El 17 de noviembre de 1972, después de diecisiete años de exilio, Perón volvió a pisar suelo argentino. Llovía, y miles de militantes marcharon hacia Ezeiza para recibirlo. Desde entonces esa fecha es el Día de la Militancia.
En la casa de la calle Gaspar Campos, en Vicente López, recibió a dirigentes de todo el arco político y armó el Frente Justicialista de Liberación, que llevó a Héctor J. Cámpora como candidato a presidente.
El 20 de junio de 1973 fue su regreso definitivo. La multitud que fue a esperarlo a Ezeiza fue una de las más grandes de la historia argentina, y la jornada terminó en enfrentamientos armados entre sectores del propio movimiento.
Con Perón en la patria volvían también la política, la palabra del pueblo y la posibilidad de elegir.
Texto del Consejo Local Río Gallegos.